la Ganadería
Finca
‘Casasola de la Encomienda», Garcirrey (Salamanca).
Divisa
Roja y amarilla.
Señal Oreja
Hendido en ambas.
Cría del Toro Bravo
Criar toro bravo es una actividad en la que el tiempo tiene un papel fundamental.
El campo, el seguimiento de los animales y el conocimiento de la ganadería forman parte de un proceso que no entiende de prisas.
Criamos un toro de encaste Juan Pedro Domecq, vía Aldeanueva, seleccionado en el campo salmantino.
Un toro de hechuras armónicas, bajo de agujas, fino de piel y astifino, con el cuello largo y descolgado y el morrillo desarrollado, características propias del encaste.
En Casasola de la Encomienda, trabajamos cada día en su selección y crianza, desde el campo y buscando mantener la identidad de nuestra ganadería, cada animal forma parte de una historia que comienza en la finca y continúa en el momento en que el toro sale al ruedo.
La finca
En Casasola de la Encomienda, en Garcirrey, Salamanca, se encuentran las más de 900 hectáreas donde desarrollamos nuestra actividad ganadera. Es aquí donde se cría el toro bravo y donde transcurre el día a día de nuestra ganadería, ligado al campo y a la tierra que da nombre a Casasola.
Una finca que forma parte de nuestra historia y de nuestro presente.
Hierros
Casasola y La Interrogación representan dos procedencias y dos líneas ganaderas diferenciadas que conviven bajo un mismo proyecto familiar y en una misma finca: Casasola de la Encomienda.
El hierro de Casasola identifica nuestra ganadería, asentada en la finca Casasola de la Encomienda, en Garcirrey, Salamanca.
La ganadería está encuadrada en el encaste Juan Pedro Domecq, con procedencia Aldeanueva. Su distintivo es una divisa amarilla y encarnada, mientras que la señal de oreja es hendido en ambas.
El hierro de La Interrogación representa nuestra línea de encaste Santa Coloma, procedencia Coquilla, vinculada a las reses adquiridas en 1987 a D. José Matías Bernardo.
En 2004, estas reses pasan al hierro de La Interrogación, propiedad de D. Antonio Martín Tabernero.
